PERÍFRASIS, CIRCUNLOQUIOS Y RODEOS
Por alguna ley oculta que sólo las neuronas saben, los humanos, en todas las lenguas, tratamos de emplear más palabras de las necesarias para comunicarnos. Rara vez vamos al grano y preferimos los rodeos, empleando más vocabulario de lo necesario para expresar algo que habría podido decirse brevemente. A esto lo llamamos perífrasis o circunloquios. Es éste un vicio feo que deberemos desterrar de nuestros escritos. No use tres palabras si una expresa la idea igual. Despilfarrar vocablos no mejora nuestros escritos. Unos ejemplos con citas de escritores de prestigio: Ser objeto de una agresión: agredir -“Fue objeto de una agresión en un café de Bogotá” Gabriel García Márquez, Vivir para contarla, 2002. Tener mucha confianza en: confiar en -“Él sigue teniendo mucha confianza en las investigaciones financieras del inspector Sangüesa.” Alicia Giménez Bartlett, Serpientes en el paraíso , 2002. Echar la culpa a: culpar -“echar l...