OÍR, ESCUCHAR, ENTENDER
Los cambios idiomáticos, sean de la índole que sean, no siempre son para mejor, y prueba de ello es el tránsito que desde hace algún tiempo se observa entre oír y escuchar . Tradicionalmente teníamos tres verbos bien diferenciados: oír , percibir sonidos; escuchar , prestar atención a lo que se oye; y entender , comprender el significado de lo oído. “Oigo hablar” significa que mis oídos perciben a alguien hablar, sin que ello implique comprensión. “Escucho a alguien hablar” quiere decir que presto atención a lo que dice, aunque no necesariamente lo entienda. “Entiendo a alguien cuando habla” resume el proceso completo: oigo, presto atención y comprendo lo que se dice. Sería una pérdida para el castellano que, por ignorancia o dejadez, se desdibujara la diferencia entre estos tres verbos.