Como antaño la gente no tenía libros de autoayuda, echaban mano de los refranes y dichos, que andaban de boca en boca. Por ejemplo: como la pobreza y el amor son incompatibles, el idioma creó el refrán cuando la pobreza entra en una casa por la puerta, el amor sale por la ventana , que advertía, repito, de la poca compatibilidad del amor y la pobreza. También advirtieron que los regalos, los sobornos, lo consiguen todo, y lo expresaban diciendo dádivas quebrantan peñas . Y si no que se lo pregunten a los políticos. La gente advirtió también que se conoce a los semejantes por sus actos, por su manera de aparecer y actuar ante los demás, y así decían que a los cojos se les conoce por su manera de andar , que parece una perogrullada pero que es muy cierto. A los demás hay que quererlos, inclusive con sus defectos y no sólo parcialmente, y por eso decían aquello de que q uien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can . Esto nos recuerda que cuando nos enamoramos de uno, tenemos que...