Pleonasmos, tautologías, repeticiones
Las tautologías o los pleonasmos son viciosas redundancias de palabras para decir lo mismo dos veces. En castellano es redundante el pronombre posesivo con las partes del cuerpo, y ajeno al espíritu del idioma. Diremos: "Me he roto la pierna derecha" y no "me he roto mi pierna derecha." "Me duele la cabeza" en vez de "me duele mi cabeza." "Tiene la barriga hinchada" y no "tiene su barriga hinchada." "Margarita tiene las piernas largas" en vez de "Margarita tiene sus piernas largas". Otros ejemplos de pleonasmos: "Están doblando a muerto". (Doblar las campanas, tocar a muerto.) "Aterido de frío". (Aterido es paralizado a causa del frío.) "Sorpresa inesperada". (Si se esperasen, las sorpresas ya no lo serían.) "Actualmente en vigor". (Si está en vigor es actual, claro.) Y también: párpados de los ojos, repetir otra vez, desenlace final, ejemplo práctico,...