HATE VS ODIO



Hay palabras que, a fuerza de usarse, pierden su lustre y su frescura e incluso su significado original. El idioma inglés ha arrastrado el verbo to hate, a fuerza de emplearlo mal, hasta hundirlo en un verdadero lodazal lingüístico.

“I hate getting up in the morning” es ahora un uso normal. “I hate to admit I like to drink”, en lugar del más sobrio “I don't like to admit that I like drinking”. Ahora el hablante nativo hates everything. “I hate coffee with cream. I prefer it black.”

Lo mismo ocurre con to love: we love to dance, to eat, money, travelling, con una hipérbole digna de mejor causa.

El castellano, menos mal, no ha llegado a esos extremos degradantes y todavía nos gusta dormir en vez de amar dormir. No terminamos las cartas con un “Love, your friend Richard”. Tampoco odiamos tanto nuestros quehaceres monótonos (chores); simplemente nos disgustan o nos aburren.

En castellano no emplearemos la frase falsa de we are happy to inform you... y reservaremos esa felicidad para escasos acontecimientos o estados de ánimo, diciendo “nos es grato comunicarle…”, y vamos que ardemos.

Quizá por influencia del castellano, que domino un poco, en inglés trato de evitar esa palabra tan de uso corriente. Tanto happiness como happy no son vocablos que emplee alegremente, si es que los uso.

I hate to admit it.

Comentarios

Entradas populares de este blog

FULL vs. -FUL

Nombres hipocorísticos en inglés

SUFIJO -ABLE EN INGLÉS