¿Con qué frecuencia empleamos ciertas voces, como "herradura", en nuestra conversación cotidiana? Herraduras, serones, albardas, cinchas, espuelas, serretas... son palabras que ya no tienen vigencia en nuestra comunicación diaria en las ciudades. Sin embrago, han sido importantes, tanto en inglés como en castellano, y si no leamos abajo lo que pasaba si se perdía una herradura o "horseshoe":
Por un clavo se pierde una herradura; (por una herradura
un caballo; por un caballo, un caballero, un campo; por un campo un reino) For want of a
nail the shoe was lost (for want of a shoe the horse was lost; and for want of
a horse the man was lost)
“Como dice el proverbio: «por un clavo
se pierde una herradura; por una herradura, un caballo; por un caballo, un
mensajero; por un mensajero, una batalla; y por una batalla, un reino».” El
Mundo, 18/3/2004. Esp. || “Por perder un clavo se perdió una
herradura. Por faltar una herradura se perdió un caballo. Por faltar
un caballo se perdió un mensajero. Por faltar un mensajero se perdió una
batalla. Por perder una batalla se perdió un reino.” Francisco Claro, A
la sombra del asombro, 1995. Chile.
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